6. Ortografía moderna

¿Por qué la ortografía moderna?

– Es la que usa la SEP

– No tiene las arbitrariedades ortográficas del español

– La ortografía de Garibay fue pensada para agradar a mestizos que ni saben náhuatl

– Los que usan la ortografía de Garabay se cuelgan del éxito de los libros de León Portilla y del ‘indio histórico’

¿Cómo es la ortografía moderna (de la SEP)?

Este alfabeto se conoce como moderno y es el mismo que utiliza la SEP.

El alfabeto moderno consta de 19 grafemas: 15 consonantes y 4 vocales:

a ch e i j k ku l m n o p s t tl ts u x y

Ejemplos:

Grafema Nauatl Español
A ayojtli ayote
CH chili chile
E etl frijol
I ichkatl algodón
J tlajtoli palabra
K kolotl alacrán
KU kuauitl árbol
L komali comal
M mistontli gato
N nakatl carne
O ostok cueva
P papalotl mariposa
S sayolin mosca
T tokatl araña
TL tlakatl persona
TS tsinakatl murciélago
U uitstli espina
X xonakatl hongo
Y yakatl nariz

Muestra

1. Tlen se tlanauatili kiijtoua:

Nochi tlakamej uan siuamej kipiaj manoj kuali tlakatisej, nochi san se totlatechpouiltilis uan titlatepanitalojkej, yeka moneki kuali ma timouikakaj, ma timoiknelikaj, ma timotlasojtlakaj uan ma timotlepanitakaj.

Enlaces que muestran el amplio uso de la ortografía moderna

Distrito Federal

Puebla

Hidalgo

Guerrero

Morelos

Oaxaca

Veracruz

San Luis Potosí

Generales y no identificados

Apoyo académico a la ortografía moderna


Cuando la Wikipedia en náhuatl la editan mestizos

Quisiera que la discusión se reabriera, y no se quedara en un simple “eso ya se decidió”. Me temo que la decisión de utilizar el sistema ortográfico clásico fue errónea, precipitada e incluso unilateral (solamente fue propuesta y apoyada por un máximo de 5 usuarios), cuando fuera de Wikipedia (y de internet) un gran “ejército” de nahuablantes alfabetizados por la SEP han escrito y leído con el sistema moderno todas sus vidas. Con el tiempo esos hablantes reclamarán esta Wikipedia, que por el momento se ve ajena, gracias a conservaduristas preferidores del pasado, que niegan el derecho al náhuatl a modernizarse, al preferir al indígena histórico al actualQUE ESTE PÁRRAFO SE CONSERVE COMO ADVERTENCIA A ESE DÍA. —Netza 07:15 2 Chiucnāuh 2009 (UTC)

Discusión de por qué debió usarse la ortografía moderna en la Wikipedia en náhuatl

5. Indio e indígena

«Indio», «indígena», «amerindio» e «hindú»
En México «indígena» se usa como eufemismo para «indio», aunque las dos palabras tienen orígenes diferentes. «Indio» viene de «Las indias», toponímico del lugar al que creyó llegar Colón. «Indígena» viene del latín indigena, cuyas raíces significan «nacido en». Por ejemplo, los europeos son indígenasde Europa.

Ya que la palabra «indio» se usa racistamente como sinónimo de «inculto», y «salvaje», se usó el término «indígena» como eufemismo en el título del «Instituto Nacional Indigenista» (INI), el ahora -con un título todavía más rebuscado-, «Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas». Incluso se ha acuñado el término «indigenismo» e «indigenista», que se refieren a la actitud en pro de las comunidades amerindias. Científicamente, se le llama «amerindio» (del inglés Amerindian) al individuo o comunidad cuya raza es nativa del continente americano.

Hay quien dice que usar la palabra “indio” para referirse al amerindio es incorrecto, porque el uso viene de una confusión, y que “indio” es “el nativo de la India” y nada más. Eso sería como decir que el “indio” en Emilio, El indio, FernándezTizoc, amor indio, y en “indiano” se refieren a la India, lo cual , además de ridículo, sería negar un uso amplisísimo de ya cuatro siglos en todo el mundo de habla hispana.

Diga lo que diga la Real Academia Española, a cualquier hispanohablante le suena raro que se use la palabra «indio» para referirse a “lo relativo a la India”. Prefiere usar la palabra «hindú» (del francés hindou). Y para referirse al “seguidor del hinduismo”, usa «hinduista».

Etimología

 

shidh
>
shindhuh
>
Shindhuh
>
Hindu
>
Indós
>
Indus
>
Indias
>
indio
sánscrito
(moverse)
sánscrito
(río)
sánscrito
(río Indo)
persa
(Indo;
India)
griego
(Indo)
latín
(Indo)
español
(India;
América)
español
amerindio

 

*gen- > *indu + -gena > indigena > indigena
PIE
(engendrar)
latín
(en, dentro) +
latín
(nativo)
español
(nativo)

4. Identidad nacional

Literatura mexicana prehispánica y sacralidad

El día de hoy, el refugio más fácil de socorrer que tiene un pueblo de actitud fácil es la identidad nacional. Los nacionalistas se buscan héroes y figuras vernáculas para ponerlas en monedas, billetes, calles, parques, librerías y planes de estudios. El estudiante de la carrera de «Lengua y literaturas hispánicas» de la UNAM debe cursar durante su primer año cierta materia llamada “Literatura Mexicana I, prehispánica”. ¿Será cierto que existió en México una «Literatura prehispánica»?

La pregunta anterior no está sujeta a discusión. Por supuesto que existió la literatura mexicana precolombina. Quien duda de la anterior afirmación es alguien que cree que en el continente no existió nada literariamente relevante antes de la llegada de la europea lengua castellana, y que la única literatura de lo que ahora llamamos Latinoamérica ha sido la «hispanoamericana».

Quien trate de estudiar con justicia y objetividad la realidad humana y espiritual precolombina en el continente americano tiene que ser algo antropólogo. Aún delimitando el campo geográfico de estudio al territorio nacional, y luego partiéndolo a la mitad para analizar sólo la parte considerada Mesoamérica, el entusiasta se queda corto. El término corresponde a una abstracción geográfica y no a 1 solo estado uniforme. Se refiere a un conjunto de pueblos que si bien tuvo similitudes culturales evidentes (la alimentación, el calendario, los rituales y la paralelidad de divinidades), no pueden en ningún considerarse una única cultura. Y el estudio se complica si recordamos que del preclásico temprano al posclásico tardío hay un espacio de más de 2500 años según unos y de 4000 años según otros. Ni hablar de la cantidad de lenguas que tuvieron escritura en alfabeto latino y que sería necesario aprender para estudiarlos «en sus fuentes», ni de conocer a profundidad sistemas de escritura no alfabéticos. Es por esto que el literato acude a la solución sencilla: estudiar sólo las más representativas obras de las más representativas culturas. En este caso, algunas nociones sobre lo que queda de códices y algunas traducciones del náhuatl y lenguas mayas de anales, cantos, crónicas, descripción de ritos y de algún sustrato dramático. El problema no es tan grave en cuanto a estos aspectos. La verdadera e inadvertida dificultad es darse cuenta que, al estar situado uno en una cultura globalizada con ya arraigadas tradiciones europeas (más que occidentales), nos estamos enfrentando con una conglomerado de civilizaciones no emparentadas a la nuestra, que bien podemos empezar a comparar a partir de nuestras similitudes como seres humanos y de los universales sociales y religiosos, aunque al final nos quedemos más asombrados que comprensivos con los habitantes antiguos de nuestro patrio suelo.

¿Qué tanto debe un literato comprender a buen modo la cosmovisión precolombina? Mucho, dada la naturaleza de los textos. En el caso mexica, ya el padre Ángel María Garibay «descubrió» la «Literatura náhuatl», ya el doctor Miguel León Portilla analizó la «Filosofía náhuatl», por mencionar sólo un par. Ambos han sido precavidos en su labor. Recuerdo ridículos casos de zocaleros y otros fanáticos que con ligereza colérica decían estupideces tan difundidas como:

El náhuatl es de las lenguas más completas y perfectas que han existido, en opinión de destacados lingüistas.

El náhuatl no es un dialecto. Es un idioma porque tiene Academia de la Lengua y Diccionario.

    Cuando los lingüistas son de la opinión que no hay ni motivos ni necesidad de atreverse a afirmar que hay idiomas mejores que otros, y cuando son realmente pocas las lenguas que tienen alguna organización de intenciones normativas como nuestra RAE. El quechua tiene Academia de la Lengua y no por eso es menos idioma que el inglés, que no la tiene.

Los casos anteriores son los de personas que vuelven los ojos al pasado nacional para buscar una identidad con la cual ampararse. Sobrevaloran antes de conocer. O lo ven “por encimita”, y llenan sus casas de figuritas de dioses que no conocen, aprenden a bailar en un pie y memorizan cómo decir “I love you” en zapoteco de Juchitán. Y es lo que debe evitar el investigador objetivo.

Otro ejemplo de simplicidad fue la siguiente afirmación, digna de un poco más de escrutinio:

«Teotl» no significa «Dios». El «Teotl» del náhuatl no corresponde con el «Dios» de occidente.

    Ésta es también una de las frases célebres de los zocaleros. En cierto modo, se les puede dar razón diciendo que, al ser dos cosmovisiones no emparentadas, un concepto que los sabios filólogos han tomado para traducir el «Teotl» como «Dios» y viceversa es en cierto modo forzado. En ciertos documentos se cita a Huitzilopochtli como «in Diablo Vitzilobuchtli» (y para «diablo» usan «tlacatecolotl»), y al Dios cristiano se le llama «in huel nelli Teotl Dios, in Ipalnemohuani, in Teyocoyani, in Tloque Nahuaque, in Ilhuicahua, in Tlalticpaque», “el verdaderísimo teotl por quien se vive, el creador de las personas, el dueño de la cercanía y de la inmediación, el dueño del cielo, el dueño de la tierra”. ¿Será sólo adaptación de los traductores o en verdad son términos que no se corresponden?. ¿Era Huitzilopochtli un Teotl o un Dios o ninguno?.

A oídos de un antropólogo de habla española le sería ridículo usar su palabra «Dios» solamente para el de su religión. Llamar 神 al dios si es japonés, 神 si es chino, 神 o 하나님 si es coreano, الله si es árabe, θεός si es griego, deus, si es latino, ku’ si es maya y así sería demasiado afán polígloto.

En fin. De ahí que el estudio de las culturas mexicanas prehispánicas sea tan particular.